El tema de la enfermedad mental, ha sido objeto de numerosas especulaciones a lo largo de la historia de la psiquiatría.
En la actualidad el tema viene siendo estudiado desde una perspectiva netamente científica, a partir de la creación del término life events (acontecimientos de la vida-A.V.).
*******
Este término se refiere a aquellos hechos importantes que le suceden al individuo, interrumpiendo su vida normal, y que requieren por parte del sujeto un esfuerzo de adaptación mayor al habitual. El suceso debe ser experimentado como inesperado, no deseado, incontrolable y/o cargado de consecuencias negativas.
*******
Si partimos de esta definición, el numero A.V. con estas características que puede incidir en un individuo es casi ilimitado. Holmes y Rahe hicieron el primer trabajo que se ocupa de la relación entre acontecimientos de la vida y enfermedad en general; publicado en 1967. Estos autores proponen una lista de 43 A. V. que contienen las situaciones familiares, personales, laborales y financieras más frecuentes relacionadas con la pérdida del estado de salud en general. En ella se asigna a cada acontecimiento una puntuación, que varía desde un valor máximo de cien puntos para la muerte del esposo/a, pasando por un valor de cincuenta para el matrimonio, hasta un valor mínimo de once para las trasgresiones menores del Código Civil.
*******
En 1971 otro autor, Paykel, propuso un modelo con prácticamente los mismos acontecimientos, pero clasificados de distinta manera. Distingue entre A. V. de pérdida, refiriéndose a la muerte de un familiar cercano, al divorcio o la separación conyugal, etc.; A. V. de ganancia, como el matrimonio y el nacimiento de un hijo, entre otros; A. V. no deseables, tales como la quiebra financiera, desempleo o prisión, y A. V. deseables, como pueden ser las promociones, ascensores, etc.
*******
El efecto de los A. V., en una consideración global, que producen en el individuo abarca un amplio espectro, con diversos grados. Se puede hablar de acontecimientos que no solo generan estados patológicos, sino que hasta resultan constructivos para el individuo cuando éste es capaz de asumirlos y de responder a ellos en forma de conductas bien adaptativas.
En otras ocasiones el A. V. tiene solo un efecto precipitante o de mantenimiento de una determinada patología.
*******
Por sí mismo, el A. V. no es suficiente para producir una enfermedad psíquica, salvo en situaciones extremas. Es la valoración que la persona hace del A. V. lo que puede motivar la enfermedad, a lo que hay que añadir su magnitud, intensidad, duración e impredictibilidad para un individuo en particular. En esta valoración intervienen una serie de factores de índole personal y otros de índole externa, en donde estría incluido el denominado soporte social (unión constante de una persona con otra que le proporciona apoyo emocional, asistencia y recursos en un período de necesidad).
*******
Cuando los A. V. superan ambos resortes se puede hablar de una desestabilización psíquica, por lo que el denominado A. V. afectará a una persona en función del nivel de madurez que posea y el grado de consistencia de su estabilidad personal, determinado por factores biopsicológicos y un soporte social adecuado.
*******
De esta manera, acontecimientos significativos para un individuo no lo serán para otro individuo con distinta cualidad o magnitud de soportes; y, aun dentro de una misma persona, el acontecimiento que es significativo en un determinado momento puede no serlo en otro momento.
« 02. Psiquiatría: Salud y enfermedad mental. | Inicio | 04. Psiquiatría: Métodos diagnósticos en psiquiatría »
Escribe un comentario